Inicio El contexto y nuestra psiquis En las trincheras no hay ateos

En las trincheras no hay ateos

por mfbarrionuevo
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Una oración es un medicamento poderosísimo que ayuda a regular todos los procesos del organismo humano reparando a las conciencias más afectadas.

En situaciones de vida o muerte, muchos indecisos o personas que no han podido o querido desarrollar una creencia, necesitan creer en esos momentos que hay un Ser superior que podrá ayudarlos a salir de esa terrible situación, tal es el caso de las guerras por ejemplo, por eso quise titular el artículo con esta cita cuyos autores podrían ser el teniente coronel William J. Clear, el teniente coronel William Casey​ o periodista Ernie Pyle.

El profesor ruso Valery Slezin midió el poder de la Oración

Hizo un registro minucioso de los electroencefalogramas de algunos monjes al momento  de orar, logrando captar un fenómeno extraordinario, la desconexión completa del córtex cerebral.

Este es un estado que sólo es observable en bebés de tres meses, cuando sienten la cercanía de su mamá, y por ende la completitud ante su presencia.


Este dato debería hacernos reflexionar sobre la estrecha y divina relación que existe entre madre e hijo en ese período, se trata de una díada, para el bebé la madre es una persona única, irremplazable, divina. Pero a medida que la persona va creciendo, va diluyéndose esta sensación hasta desaparecer; la actividad cerebral crece y este ritmo de las bio-corrientes cerebrales se muestra raramente; con excepción de las horas de sueño profundo o al orar, como ha demostrado VB Slezin.

Valery Slezin ha llamado a tal estado desconocido “leve vigía, al orar” y demostró que tiene una importancia vital para la persona.


Es un hecho sabido que las enfermedades son provocadas también por situaciones graves, traumas y sucesos que nos quedan grabados en la mente. Sin embargo, al momento de orar las preocupaciones quedan en un plano secundario e incluso desaparecen en su totalidad, de esta manera se hace posible una reparación a nivel psíquico, moral y físico.

Los oficios de la Iglesia también tienen un importante rol en la recuperación de la salud.  La ingeniera y electro física Angelina Malakovskaia, del Laboratorio de Tecnología Médica y Biológica dirigió también numerosos estudios para medir las diferencias en la salud de las personas, antes y después de asistir a algún oficio religioso.

Los resultados han demostrado que participar de los servicios litúrgicos hace que se normalice la presión sanguínea y determinados valores medibles también en la sangre.

Las oraciones pueden incluso ayudar a neutralizar las radiaciones. Después de la explosión de Chernobyl, los instrumentos para medir la radiación demostraron valores que que sobrepasaban el límite cuantificable. Sin embargo, en la Iglesia del Arcángel Miguel, a 4 km de los reactores, el valor de la radiación se mantenía normal.


Los científicos de San Petersburgo han confirmado, también, basándose en distintos experimentos efectuados, que el agua bendita, la Señal de la Cruz e incluso el sonido de las campanas pueden tener propiedades sanadoras.

Por eso, en Rusia, las campanas siempre se han hecho sonar en épocas de epidemia.

La frecuencia emitida por las campanas podría eliminar los agentes que provocan enfermedades como la gripe, hepatitis o el tifus. Las proteínas de los virus parecieran volverse incapaces de portar tales infecciones, de acuerdo con Angelina Malakovskaia.

Orar es una expresión manifiesta de Fe; lo importante no es el contenido de la oración, la fuerza le es dada por el sentimiento, por la fuerza interior y esta fuerza definitivamente tiene efectos inesperados.


Toda la energía psíquica se concentra en la Oración y ésta al parecer no solo obra milagros tanto en el cuerpo de quien la practica, sino que también beneficia a las personas que son oradas.

También es alentador para una persona saber que están orando por ella, este acto puede ayudar a levantar su moral, al saber que otras personas están deseando su bien y su pronta recuperación, a conectarse con lo mejor de las emociones humanas.

Los estudios han sugerido que la oración puede reducir el estrés psicológico, independientemente del dios o dioses a los que una persona reza, un resultado que es consistente con una variedad de hipótesis sobre lo que puede causar tal efecto. Según un estudio de Central State Healthcare System, “los beneficios psicológicos de la oración pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, promover una actitud más positiva y fortalecer la voluntad de vivir.

Fuentes:

https://es.scribd.com/document/286338882/Efectos-cientificos-al-orar-bendecir-y-al-persignarse

https://www.sabersinfin.com/articulos/ciencia-y-tecnologia/13325-la-oracion-como-medicamento-del-alma

https://optolov.ru/es/dizajjn-detskojj-komnaty/professor-valerii-sl-zin-molyas-chelovek-prevrashchaetsya-v-mladenca-professor.html

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