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¿Psicosis delirante?

por mfbarrionuevo
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Hace muchos años durante el transcurso del segundo año de la carrera de Psicología,  cursé una materia: Psicopatología, había un módulo teórico y otro que incluía la práctica  en distintos hospitales neuropsiquiátricos, ahí conocí a la Mujer del Atadito.

Últimamente tengo ese recuerdo muy vívido, casi como un sueño recurrente.

Siendo muy joven había sufrido una pérdida brutal, su bebé había muerto a las pocas semanas de nacer, nadie está preparado para sufrir esa experiencia. Pero normalmente  entramos en un proceso de duelo, (que puede llevar años) aceptamos la pérdida y con un mayor o menor grado de depresión, continuamos viviendo. Ella no pudo, su familia tampoco facilitó ningún tipo de contención, al contrario, vivían en condiciones muy precarias en una pequeña comunidad rural, signada por la pobreza, el alcoholismo  y el maltrato.

Cuando el bebé murió, pasó días tratando de reanimarlo, le canturreaba, lo mecía, le daba calor….su madre tuvo que quitarle ese cuerpito arropado mientras ella dormía. Ahí se produjo el primer quiebre (Brote psicótico) según su historia clínica. No podían contenerla, ella deambulaba por el campo llamándolo a gritos, negándose a beber agua, a comer, a dormir, auto agrediéndose y su familia decidió internarla; así comenzó la “suplantación”, su bebé se transformó en un atadito de ropa que ella misma creó y que no pudo volver a soltar.

Años después la conocí. 

Ya estaba en la sala de crónicos, un lugar en donde pocas personas acceden, salvo algunos médicos y voluntarios, la familia había perdido el contacto y ella seguía meciendo entre sus brazos al atadito. Según me dicen, hacía años que lo paseaba por los pasillos del hospital, lo mecía, lo acurrucaba, le daba calor….

Para ella no era un “Atadito”, era su bebé, alucinaba una textura, un color, una forma, sonidos, olores, de hecho las veces que intentaron quitárselo reaccionó con mucha agresividad, dolor, ira, se negaba a comer, a dormir; el sentimiento de PÉRDIDA estaba intacto pese al paso del tiempo. 

Ella necesitaba asirse desesperadamente a esa realidad ilusoria, tangible, tenía con ese atadito de ropa un vínculo tan real que para el espectador resultaba difícil notar la diferencia, si la observaba fugazmente.

De lejos era una madre meciendo a su bebé. 

Esa es la PSICOSIS, vulgarmente llamada LOCURA.  

De esta experiencia pasaron años. Muchas veces me pregunté sobre las limitaciones de la psicología y la psiquiatría para tratar cuadros como estos, donde la “locura” se eternizaba en los pabellones de pacientes de crónicos, durante décadas…pero sigue dando vueltas en mi mente, porque ella seguramente vino a enseñarme algo.

Y llegamos hasta el 2021, la Salud Mental tendría que haber abandonado viejos vicios, métodos, tratamientos y enfoques. Ahí es donde enfrentar esta realidad desdibuja los límites entre lo sano y lo patológico y vuelven a actualizarse para mi, viejas preguntas.

¿Qué hacen estas personas con sus “Ataditos”? ¿Cuál es su pérdida? ¿Porqué han decidido renunciar a respirar bien cuando caminan por la calle?

A un año de la plandemia, ¿protegiéndose del aire? ¿Hay un virus asesino queriendo entrar en su sistema?  ¿Es mortal? ¿Se puede oler o tocar? ¿Cae hacia abajo? ¿Está suspendido en el aire de la casa? ¿Vive en el interior de un libro?

Trastorno delirante
297.1 (F22)
A. Presencia de uno (o más) delirios de un mes o más de duración.

Esta señora está en la intimidad de su casa, en donde seguramente y tras una limpieza exhaustiva, habrá tomado una pausa para leer. Pero se siente amenazada. Aunque esté sola y nadie la acompañe. Así y todo, se protege con un barbijo, guantes, cofia, podemos presumir que algunos sanitizantes, etc.

Las alucinaciones, si existen, no son importantes y están relacionadas con el tema delirante (p. ej., la sensación de estar infestado por insectos asociada a delirios de infestación).

Tal vez esta señora tenga una familia, una vida social cada vez menos social, trabajará, ejercerá una profesión, no se comportará en forma extraña, comprende la lectura.

Pero ha perdido o distorsionado seriamente una parte de la realidad.

C. Aparte del impacto del delirio(s) o sus ramificaciones, el funcionamiento no está muy alterado y el comportamiento no es manifiestamente extravagante o extraño.

Esta otra mujer lo muestra más claramente, viaja en un transporte público en donde seguramente se siente amenazada por un virus, por la gente, por el aire, por la contaminación, Dios sabrá.

B. Nunca se ha cumplido el Criterio A de esquizofrenia.

No cumple los criterios de la Esquizofrenia, una parte de ella funciona socialmente, tendrá noción de tiempo y espacio, viajará hacia alguna parte, conoce el recorrido, los horarios, pero ataviada de esta manera, apartada de los demás, seguramente no querrá mantener contacto con nadie.

Tipo persecutorio: Este subtipo se aplica cuanto el tema central del delirio implica la creencia del individuo de que están conspirando en su contra, o que lo engañan, lo espían, lo siguen, lo envenenan o drogan, lo difaman, lo acosan o impiden que consiga objetivos a largo plazo.

¿El aire la envenena? ¿Los bancos estarán contaminados? ¿Verá gérmenes? ¿Los huele? ¿Los tocará?

¿Podrás ver lo mismo que yo veo? ¿O es que estamos naturalizando el sinsentido de estas “precauciones”?

El miedo irracional, ya rayano en el delirio o bien instalado cómodamente en él nos puede convertir en personas desesperadas, peligrosas para nosotros mismos o para los demás.  He llegado a ver gente echar alcohol en aerosol al aire, solo por ver pasar a otros semejantes sin barbijo, o rociarlas con sustancias que venden como sanitizantes.

Las psicosis tienen distintos orígenes, algunas de ellas se relacionan con un profundo trauma, tal como le pasó a la Mujer del Atadito.

Otras son inducidas por sustancias, pero sé que estas en particular están inducidas y alimentadas por los grandes medios, las noticias catastróficas, los zócalos rojos, los alertas, las repeticiones de muertos y compuestos experimentales, las cepas, los claros e iterativos mensajes de pánico a la población.

Nunca una noticia alentadora sobre los hábitos sanos que mantienen alejada a la enfermedad.

Nunca una nota sobre fortalecer el Sistema Inmune.

Pensemos por el bien de nuestros hijos, nietos y las generaciones venideras en sanar nuestra mente, renunciando definitivamente a la desinformación, observando sin prejuicios, revalorizando viejas pautas de salud que mantenían a la gente sana y no enloquecida a merced de una tecnocracia que pretende llevarnos hacia la destrucción.

Estos niños que diariamente van con bozales, medidos, restringidos, prisioneros de nuestra cobardía deberían estar saltando en los recreos, es una locura pensar que esto puede ser parte “normal” de sus vidas. Es extorsivo volver con “protocolos” innecesarios, es incomprensible que padres, madres y docentes lo acepten.

La infancia es un tiempo para conectarse con la Vida, con el Futuro, con el JUEGO que es fundamental porque en él los chicos juegan sus proyectos de CUANDO SEA GRANDE.

Observando el JUEGO de mis hijos supe cuál era su VOCACIÓN.

También supe si estaban sorteando algo del entorno que les resultara abrumador.

Es importante que jueguen, los niños juegan con seriedad y dedicación, jamás un JUEGO es tomado a la ligera. Si vas a observarlos, hazlo brevemente de manera que ellos no lo sepan y sé respetuoso con ese espacio.

El JUEGO también es una importante herramienta diagnóstica para evaluar dificultades, traumas, heridas emocionales, situaciones con las que no pueden lidiar.

Me entristece ver que haya chicos poniendo barbijos a sus juguetes o repitiéndoles las recomendaciones pandemitas que les dan los adultos, teniendo presente en ese juego no la noción de la vida y del futuro, sino la de la enfermedad y la posibilidad de morir.

Hace un tiempo la OMS definió a la Salud con un criterio más amplio.

“La salud es un estado de perfecto (completo) bienestar físico, mental y social,    y no sólo la ausencia de enfermedad”, en un contexto social mas sano, por supuesto.

No lo olvides.

 

REFERENCIAS

DSM IV

https://www.paho.org/es/argentina

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