Inicio El contexto y nuestra psiquis Duelo, tipos de duelo y meditación guiada

Duelo, tipos de duelo y meditación guiada

por mfbarrionuevo
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La palabra duelo tiene varias acepciones, pero al pronunciar sus sílabas viene a nuestra mente la emoción de tristeza. Aunque es probable que también resuene con los duelos entre caballeros, por cuestiones de honor o amatorias. 

……si dolus adquiere el significado de dolor, un duelo ha de ser esa etapa caracterizada por el dolor de haber perdido a un ser querido. Algo parecido, como decíamos, a lo que es el luto, de luctus; y antes de que a alguien se le ocurra, el luto no tiene nada que ver con la lucha (del latín lucta) que hay con uno mismo por la muerte de alguien, sino que luctus es un derivado del verbo lugeo ‘llorar, lamentar’.

 

Formas diferentes de duelo

La presencia o no de duelo patológico se va a caracterizar, fundamentalmente, por la intensidad y la duración de la reacción emocional. Por lo tanto, sí es posible señalar que hay un duelo “normal” y otro “patológico”, de acuerdo con la intensidad del mismo y su duración.

Parece que las personas que en su niñez más temprana no han sido estimuladas y ayudadas a ser personas individuales, con su identidad separada, posteriormente tienen dificultades para desprenderse, tienden a aferrarse, y por eso les resulta tan difícil elaborar el duelo.

Aquí vamos a describir algunas formas de duelo más comunes.

Duelo anticipatorio. Es un tipo de duelo en el que el deudo ya ha empezado la elaboración del dolor de la pérdida sin que ésta haya ocurrido todavía. Es una forma de anticipar la pérdida que irremediablemente ocurrirá en un corto periodo de tiempo. Este tipo de duelo es relativamente frecuente cuando el ser querido se encuentra en una situación de terminalidad, aunque no haya fallecido. Es una forma de adaptación a lo que va a llegar.

Duelo crónico. El deudo se queda como pegado en el dolor, pudiéndolo arrastrar durante años, unido muchas veces a un fuerte sentimiento de desesperación. La persona es incapaz de rehacer su vida, se muestra absorbida por constantes recuerdos y toda su vida gira en torno a la persona fallecida, considerando como una ofensa hacia el difunto restablecer cierta normalidad.

Duelo congelado o retardado. Se le conoce también como duelo inhibido o pospuesto. Se presenta en personas que, en las fases iniciales del duelo no dan signos de afectación o dolor por el fallecimiento de su ser querido. Se instaura en el deudo una especie de prolongación del embotamiento afectivo, con la dificultad para la expresión de emociones. En el duelo congelado, a los deudos les cuesta reaccionar a la pérdida.

Duelo enmascarado. La persona experimenta síntomas (somatizaciones) y conducta que le causan dificultades y sufrimiento, pero no las relaciona con la pérdida del ser querido.

En este tipo de duelo, el deudo acude frecuentemente a los médicos aquejados de diferentes disfunciones orgánicas, pero calla el hecho de su pérdida reciente, ya que no lo relaciona con ello.

Duelo exagerado. También llamado eufórico. Este tipo de duelo puede adquirir tres formas diferentes. Caracterizado por una intensa reacción de duelo. En este caso habrá que estar atentos a las manifestaciones culturales para no confundirlo con ellas. Negando la realidad de la muerte y manteniendo, por lo tanto, la sensación de que la persona muerta continua viva. Reconociendo que la persona sí falleció, pero con la certeza exagerada de que esto ocurrió para beneficio del deudo.

Duelo ambiguo. La pérdida ambigua es la que más ansiedad provoca ya que permanece sin aclarar24. Existen dos tipos de pérdida ambigua. En el primero, los deudos perciben a determinada persona como ausente físicamente pero presente psicológicamente, puesto que no es seguro si está viva o muerta, ya que no se ha localizado el cuerpo. Esta forma de duelo ambiguo aparece muy frecuentemente en catástrofes y desparecidos por distinta índole.

En el segundo tipo de pérdida ambigua, el deudo percibe a la persona como presente físicamente pero ausente psicológicamente. Muy común en personas con demencias muy avanzadas o que han sufrido daño cerebral y se encuentran en estado vegetativo persistente.

Duelo normal. Quizás deberíamos haber comenzado esta clasificación por este tipo de duelo, que es el más frecuente, y que se caracteriza por diferentes vivencias en todas las dimensiones de la persona y que ya hemos señalado en otro apartado, pero que bien podríamos resumir siguiendo las consideraciones de Kaplan sobre características del duelo normal:

Aturdimiento y perplejidad ante la pérdida.
Dolor y malestar.
Sensación de debilidad.
Pérdida de apetito, peso, sueño.
Dificultad para concentrarse.
Culpa, rabia.
Momentos de negación.
Ilusiones y alucinaciones con respecto al fallecido.
Identificación con el fallecido.

BIBLIOGRAFÍA

Un par de etimologías de «duelo»

 

Referencias 

delcastellano.com Un par de etimologías de duelo

http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1137-66272007000600012

Anales del Sistema Sanitario de Navarra

Rafael Marañón La Influencia de los antepasados en Nuestras Vidas 3 º parte El Duelo YouTuBe

 

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