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Burn out, S.O.S. con los cables pelados!!!

por mfbarrionuevo
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¿Escuchaste alguna vez esta expresión ligada a profesiones que trabajan en su día a día  con personas, llámense éstos pacientes, alumnos, clientes o estudiantes?

Posiblemente no, porque pocas veces se reconoce que el profesional de la salud, la educación o la ley también tiene sus emociones y conflictos personales, familiares laborales y de toda índole, por la sencilla razón de que ¡son humanos! Aunque deba guardar una compostura profesional.

Tener Burn-Out es un profundo desgaste laboral producido por diversos factores y la tan controvertida OMS lo ha reconocido como enfermedad, trastorno o “síndrome de estar quemado”.

No es literal por supuesto, pero es haber llegado al límite de tus recursos, de tu humor, de tus ilusiones y de tus ganas de seguir haciendo el trabajo que habitualmente haces.

Como dije anteriormente, el Burn Out afecta a todas las profesiones que involucran el hecho de tener que entender la naturaleza humana: abogados, docentes, médicos, psicólogos, etc.

Quien padece Burn Out experimenta momentos de ira con una “supuesta indiferencia”.

En este trastorno uno se puede percibir un poco deshumanizado, porque tomar contacto con sus emociones sería muy angustiante, entonces tiene que llevarlas al mínimo y así aparecen en paralelo cuadros de depresión y angustia asociados a la culpa. Pasa habitualmente cuando trabajamos con la enfermedad y la muerte, necesariamente hay que bajarle el tono de intensidad porque sería imposible lidiar con el dolor o el impacto que ellas producen.

Lo que más sufrimiento puede generar es llegar a preguntarse en profundidad si eligió bien su profesión, si esto es lo único o lo mejor que puede hacer, o si se ve haciendo esto el resto de su vida.

El que sufre Burn Out habitualmente se siente mal por estas emociones encontradas, siente culpa por tener un trabajo, o por la apremiante fantasía de que lo puede perder, ya que es sostén de su familia y en un contexto de crisis económica el trabajo remunerado o institucional es un privilegio en el ideario de otros.

Hay una profunda crisis

Pero la persona no puede evitar sentir que su trabajo no es lo que esperaba, que no es reconocido, que es frustrante y ya perdió sus ilusiones iniciales o, lo que es habitual, está mal remunerado frente a un sistema perverso.

Es necesario hacer un diagnóstico diferencial con la depresión, ya que comparten muchos síntomas como:


⦁ Anhedonia: displacer o indiferencia de hacer lo que antes gustaba.
⦁ Desmotivación.
⦁ Cansancio extremo.
⦁ Desconcentración.
⦁ Deseos frecuentes de llorar, tristeza.
⦁ Dificultad para conciliar el sueño.
⦁ Alteraciones en la ingesta de comida en más o en menos.
⦁ Pensamientos derrotistas.

Es que la vivencia es muy intensa y muchas veces es necesario tratarla para no colapsar.
Es muy común que este trastorno se presente a fin de año, especialmente en un año como el 2020 que ha sido en extremo difícil.

Nadie puede advertirte que hay un incremento del desborde emocional de la gente que acude a ti, tampoco que vivimos tiempos en los que el miedo, la depresión y la ansiedad (cuando no el pánico) se han incrementado y no reciben tratamiento adecuado.

De manera tal que sin ser predictora, veo muchos Burn Out ya en el inicio del 2021, por las pésimas medidas tomadas, el terror mediático y sobre todo el aislamiento de tantas personas, que también han perdido sus trabajos, sus hábitos y tal vez sus vínculos.

Máxime cuando como broche de oro te anticipan que el esperado final del túnel es una vacuna cuyos componentes no conoces, pero que serán causantes de graves efectos
adversos, cuando no de muerte.

Algunas ideas y consejos

⦁ Las personas propensas a sufrir Burn Out no diferencian entre el hacer y el ser. Su trabajo los define y si, este no es el esperado, se produce una gran crisis.
⦁ Se trata de personas muy abnegadas, muy trabajadoras, que tal vez necesitan algún tipo de reconocimiento y no lo admiten.
⦁ Si no reciben este reconocimiento sienten que su labor fue en vano, la ansiedad los puede hacer sentir que necesitan resultados inmediatos.
⦁ Tal vez cuando hacen su trabajo, no pueden dosificar su energía y se entregan, después se sienten vacías y la situación se repite diariamente.
⦁ ¿Seré en extremo perfeccionista? ¿Quiero tener el control absoluto de la situación?
⦁ Trabajar demasiado implica a veces una situación de huida: ¿Qué es lo que temo enfrentar si tuviera más tiempo libre? ¿Me cuesta gestionar mi tiempo libre?
⦁ ¿Emprendiste una lucha en condiciones desiguales? ¿Un reto académico, un desafío, un ascenso y no obtuviste el resultado que esperabas?
Cualquiera de las situaciones mencionadas anteriormente como posibles deben ser revisadas o formular nuevas preguntas para ver en qué momento comenzó.

Posibles desenlaces

1. Pretender que es una situación pasajera, un pico de estrés, no es una opción; renunciar al trabajo tal vez tampoco, pero pedir una licencia y alejarse por motivos de salud sí.

2. Hacer una mirada interior y tratar de establecer la causa, el inicio, el lugar que me hace tan mal y ver si tengo posibilidad de buscar otro sector, otro trabajo, otro contexto.

3. Consultar, un BURN OUT puede ser la cara visible de una serie de trastornos más graves asociados a ella como la depresión, el pánico, los trastornos de ansiedad generalizados u otras enfermedades.

4. Hablar con personas que puedan escuchar respetuosamente ayuda a saber que no es una locura, que todo este malestar tiene una razón que seguramente hemos acumulado a lo largo de meses y tal vez años.

5. Prestar atención si esta crisis no coincide con una crisis vital o personal que estoy transitando; en este último caso, sí recomiendo expresamente pedir ayuda profesional.

6. Iniciar algún deporte, una actividad que ponga en movimiento al cuerpo y permita serenarse también ayuda a recuperar la calma.

Recuerdo un docente abrumado que siempre andaba corriendo de clase en clase, pero su cable a tierra era nadar; él simplemente nadaba, hacía largos y con eso podía sobrellevar mejor su situación de estrés.

Con medidas tan simples como un cambio de hábitos o una buena charla se puede, a veces, sobrellevar un Burn Out reciente, nuevo, que apenas empieza a manifestarse. En cambio, si el malestar es muy profundo es aconsejable consultar o buscar una vía de conectarse con salud, bienestar y la tranquilidad tan necesaria.

En este tránsito por distintas etapas de la vida pasa que lo que nos entusiasmaba de estudiantes ya de grandes es un fastidio, hay que ver si esa es la razón del malestar, seguir haciendo lo mismo o de la misma forma.

A veces postergamos deseos por el cumplimiento de obligaciones; explorar si podemos concedernos un espacio propio solamente para nosotros y reconectar con el placer.

En ocasiones estamos tan inmersos en una situación que parece no tener salida; en ese caso aconsejo recurrir a la unión con personas afines, a un tratamiento, a la fe, a las creencias, a las Terapias Naturales y a todo aquello que nos ayude como la música, la lectura, la práctica de yoga, un buen paseo, un buen hábito que dejamos, etc.

Bibliografía

1-  Foto https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2019/10/18/burnout-es-pandemia

2- https://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html

3- http://www.medicosypacientes.com/articulo/la-oms-reconoce-como-enfermedad-el-burnout-o-sindrome-de-estar-quemado (Foto1)

4- foto Wellness Spain Mindfulness Desarrollo Personal Wellness Spain

5- foto https://www.prevencionintegral.com/actualidad/noticias/2019/10/18/burnout-es-pandemia

6.  foto TheEconomist.com

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